Reflexión
El poder de agradecer
El pajarito no tenía riquezas, ni grandes alas, ni un canto perfecto. Pero cada día, al despertar, elevaba su voz al cielo y decía:
“Gracias, Dios.”
No lo hacía porque todo fuera fácil, sino porque sabía que cada día era un regalo. Su gratitud no dependía del clima, sino de su fe.
Así también nosotros: cuando aprendemos a agradecer en lo poco, en lo difícil, en lo incierto… descubrimos que Dios siempre está presente.
La gratitud no cambia lo que vemos, pero sí cómo lo vemos.
https://www.profitableratecpm.com/nan4rsgasx?key=f2f2c900117df4c5752dbce9fc49f572
